"parte 2, borrador"
Motel
Amanece el día y como en antaño, aquellos días que no
necesitas hacer nada para sentirte útil, simplemente es él y el mundo.
La gente sale de prisa, el ruido que anuncia la llegada de un
día mas, comienza a hacerse presente, pero simplemente no hay nada que recordar,
es un sentimiento indescriptible, sentirse liberado, como él lo ha hecho.
Toma la chaqueta, abre las persianas, voltea, ve el cuarto
que parece contar mil historias, baja las escaleras. Se dirige a la recepción y
como si casi un instinto le hubiese dicho que saliera inmediatamente de ahí,
sale, va hacia el garaje y enciende el coche y justo cuando está por salir, un
viejo cano, asoma entre las persianas del lugar, el baja el retrovisor, asoma
la cabeza y asienta como si ya le conociera. Apaga el coche y se dirige hacia
la recepción una vez más.
El sol parece amigable ese día, es como aquellos días de
verano que no parece hacer demasiado viento ni demasiado sol, perfecto piensa
él.
La puerta de la recepción parase más vieja y bella que la
última vez que le vio, incluso aquel nombre grabado que de seguro muchos han
ignorado se hizo presente.
Aquella imagen le hace pensar en aquellas mil historias que se cuentan en un minuto, el viejo suena las llaves, que parecen indicar que no demore más. Entra y su primera imagen es una cafetera chirriando, sobre una estufa que parece ya haber librado mil batallas.
Aquella imagen le hace pensar en aquellas mil historias que se cuentan en un minuto, el viejo suena las llaves, que parecen indicar que no demore más. Entra y su primera imagen es una cafetera chirriando, sobre una estufa que parece ya haber librado mil batallas.
Su primera reacción es asentar con la cabeza sin dirigir su
mirada hacia el viejo, que espera el momento oportuno para que aquellas
palabras afloren.
#1- buen día, parece que hoy ha cambiado un poco el
clima no lo cree.
Viejo- todos los días parecen ser buenos, aun que no lo
son.
#1- bueno tal vez es cuestión de enfoque.
Viejo- tal vez.
#1- sabe hace unos instantes he venido, no encontré a
nadie.
Viejo- si lo sé, le he oído, aquel coche que usted
tiene, parece no buena idea si trata de salir de algún lugar sin despertar
sospechas.
#1- no pensaba solo irme, es que el día de hoy ha sido un
poco extraño.
#1- y ese café que tiene calentándose, huele muy bien.
El viejo voltea hacia aquella esquina, recuerda por unos
instantes aquella sensación, que la mayoría parece perder al pasar los años, y
es que nos acostumbramos a eliminar los problemas de nuestra vida, que en algún
momento lo cotidiano vence aquella sed de revolución que en la juventud
añorábamos.
Mientras tanto el saca su billetera, y empieza a contar el
dinero.
Viejo- Si en verdad parece un buen día.
El voltea a verle de nuevo y el viejo vuelve su mirada hacia
donde está el parado.
Viejo- No toma un poco, es muy buen café, es todo lo que
pido, un buen café por la mañana.
#1- silencio.
Viejo- guarde el dinero, no pareciera que lo necesite hoy,
tengo lo necesario para pasar un buen día mi amigo.
El se dirige hacia la cafetera y toma una olla pequeña,
sirve un poco de café y el viejo saca una vieja olla de barro., mientras el
viejo está sirviendo el café, el parece un poco inquieto, voltea hacia el
garaje y piensa un poco, el café humea.
#1- disculpe, quisiera pedirle un favor, vera he dejado la
ciudad donde vivía, no pienso volver y conmigo traigo una caja que saque de
ahí, son cosas personales, que hoy tan solo parecen.
#1- no le daré un mejor uso.
#1- le podría dejarle aquí la caja.
#viejo- puede dejarle en el garaje.
Pone el pocillo en la mesa de la recepción.
#1- en verdad es muy bueno esté café.
#1- gracias.
#Viejo- amigo la vida parece demasiado corta no lo cree.
#1- tal vez, solo es cuestión de enfoques.
Va hacia el garaje, baja la caja que llevaba en la cajuela,
enciende el auto, un cigarrillo y sale de aquel lugar.